lunes, 27 de agosto de 2012

MIGUEL ÁNGEL BUSTOS : EL AMOR EN EXTERIORIDAD ( I )

  

Francesca Woodman ( 1975 )






“No niego que el amor tenga disputas con la vida; afirmo que aquél debe vencer y por eso elevarse a una conciencia poética tal de sí mismo que todo lo que encuentre necesariamente hostil se funda en la hoguera de su propia gloria.” 

(André Breton – El amor loco )


¿ Quien puede hablar acerca de un decir, que no deja de ser acto, que no deja de ocultarse, y que pareciera condenado al más extremo desamparo? ¿ Es posible obstaculizar, desde el acto amoroso y la hiancia a la cual nos invita y desde la cual nos interpela, la lógica de la comunicación, soporte estructural de la circulación mercantil  y reificada de palabras, cuerpos y afectos? ¿ Cómo hacer pie y ser dignos de aquello que nos sucede y nos subvierte, allí donde las proporciones pierden todo su sentido ?

La despoetización del lenguaje preanuncia que lo peor esta por venir. He aquí quizá la zona de clivaje donde la poesía, así lo subrayó Mandestam, se transforma en una estrategia de guerra y en un trabajo de paciencia, intersectando palabra y acto amoroso hasta volverlos indiscernibles. Amor que es un decir vacío y decir que es un acto de inconsistencia. En este modo de caminar-decir-habitar, pareciera señalar Miguel Ángel Bustos, la palabra adquiere otra dignidad, muy exterior a ella misma, muy otra a su uso cotidiano y cosificado.  Acto que repoetiza un lenguaje capturado por la cháchara conversacional,  y configura un nuevo lugar, instersticio para un diálogo tenso con aquello que continuamente se escabulle y nos deja, precisamente—y he aquí la irrebasable paradoja— sin palabras.

Frente a la orfandad que provoca la emergencia de lo real, y en este sentido ubicamos la poesía como acto amoroso y el amor como un acto poético ( es decir, de invención ), resulta necesario construir una lógica no bivalente, cartografía donde no solamente conviven en apaciguada tensión el yo y el tu, sino también lugar de y para el deseo. Puntos irreductibles a un lenguaje cristalizado que se pretende siempre omnipotente y omnicomprensivo.

Suelto mi vida / y camino enamorado. Tú, Yo, y una  demora que nos vuelve inapropiables el uno al otro. Tres términos, tres lugares;  política, amor, y poesía. El lazo construido sobre la fragilidad y la contingencia de los cuerpos a través de una palabra y un acto que no busca cerrar la herida, sino caminar con ella hacia lo abierto, a metros de la noche aterrada

*
 
Camino con amor

Enamorándome
del agua azotada
de tus ojos,
caminaba y sufría.
De los niños acurrucados
endurecidos,
oscuramente adultos,
corría mordiendo el llanto.
De las cárceles
sin lechos ardientes,
a espaldas largas
del verano.
¡Corría y corría!
Abrazando
mi pecho hermano
y tu pecho hermano,
a metros de la noche aterrada,
suelto mi vida
y camino enamorado.

( Miguel Ángel Bustos )


Agradecimiento especial :  Javier Galarza